lunes, 14 de enero de 2019

¿Cuánto estrés puede soportar nuestro cuerpo y que señales nos da cuando ya es demasiado?


Aunque no lo creamos, nuestro cuerpo es demasiado resistente. Lo usamos a diario, caminamos grandes distancias, estamos sentados varias horas al día, si nos caemos y rompemos nuestra piel o huesos estos se regeneran con tratamientos y además abusamos del cigarrillo, el alcohol, las drogas y tenemos episodios de estrés.

Existen avisos que nos da nuestro cuerpo cuando algo malo sucede. En muchas ocasiones nos acostamos en camas incomodas, colocamos la cabeza en vez del cuello en la almohada, nos sentamos en sillas incomodas, no masticamos la comida las veces necesarias, no contamos con un seguro de salud o trabajamos de pie durante ocho horas diarias, ignoramos lo que puede ocurrirle a nuestro cuerpo si abusamos de él ya que somos jóvenes y ya tendremos tiempo cuando estemos ancianos de preocuparnos por dolores.

Cómo tener un estilo de vida sano


Todo esto suele darle a nuestro cuerpo toneladas de estrés que podríamos evitar siguiendo un estilo de vida medianamente sano. Si no se suele llevar este estilo de vida hay que prestar atención a las señales que ofrece nuestro cuerpo cuando se siente estresado. Estas señales vienen en forma de temores, ansiedad, preocupación, dificultad para dormir y concentrarse, estar de mal humor, migraña, músculos tensionados, problemas estomacales y erupciones cutáneas, por nombrar algunas.

Las personas se han venido acostumbrando poco a poco a estas dolencias y cuando aparecen es hora de ir al médico a buscar que nos receten algunos medicamentos que calman el dolor ¿Pero y el motivo por el cual apareció qué? El seguir un estilo de vida que lastima nuestro cuerpo nos hace que poco a poco este se vaya deteriorando, por ejemplo, si miramos una pantalla muchas horas a diario sin descanso nuestra vista se deteriorará, si nos sentamos en una silla encorvados nuestra columna se irá encorvando cada vez más.

Además de estos trastornos principales pueden aparecer otros productos de estos, estos otros pueden ser dolores en los músculos, la incapacidad para dormir bien y cansancio. Con la posibilidad de aparición de fibromialgia, una enfermedad que produce dolor continúo en huesos, ligamentos y tendones.